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domingo, 11 de noviembre de 2007

La Inquisición

PREGUNTA

Sr. Martín. Quisiera que explicara algo sobre la inquisicion, pues hay muchos que nos dicen que cómo podemos hablar de la Iglesia si ésta hizo mucho mal a través de ese medio.

¿Es cierto todo lo que se oye decir? o ¿Podemos contestar algo?

RESPUESTA

Claro que sí. Hay algunas cosas importantes y poco conocidas sobre la inquisicion que debemos saber para ser más objetivos y no creer en las exageraciones.

En primer lugar hay que aclarar que no es nuestra intención el hablar sobre este tema para afirmar que la inquisicion fue algo muy bueno y bello en la historia de la Iglesia. Ni queremos resucitarla o que se vuelva a establecer.

El objetivo de este artículo, más bien, es para precisar y quitar una serie de exageraciones que muy comúnmente escuchamos de parte de no católicos o de pseudo historiadores que nunca se han preocupado ni en lo más mínimo por investigar seriamente que fue lo que sucedió.

La mayoría de la información que usaremos la puede usted consultar acudiendo a cualquier biblioteca y dedicando unos minutos a leerlo en cualquier enciclopedia que encuentre, incluso en enciclopedias hechas por hermanos no católicos y protestantes. No lo digo yo, cualquiera lo puede comprobar por sí mismo.

1.- Una Leyenda negra anticatólica y anti-española.

Al hablar de la inquisicion es común que muchos historiadores serios le llamen con el nombre de "leyenda negra" porque se ha distorsionado y exagerado mucho sobre lo que fue realmente la inquisicion católica y sobre todo la que se dio en España. En este artículo te sorprenderá conocer como hay un mito creado en torno a ella y en honor a la verdad es necesario mencionar algunas cosas sobre eso.

2.- Galileo no murió en un hoguera, ni se le juzgó por motivos científicos.

Yo sé que más de alguno ya estará pensando que siempre ha oído lo contrario, pero tenga calma unos momentos y lea con atención. Es común oír, incluso a algunos maestros o profesores, decir que la inquisición quemó a Galileo porque afirmó que la tierra se movía y que el sol era el centro del universo, pero esto es Falso. Basta que vaya a cualquier enciclopedia y se dará cuenta que Galileo no murió quemado ni nada por el estilo.

Su castigo fue leer los 7 salmos penitenciales por dos años. Tiempo después, murió tranquilamente en casa de un amigo suyo que era obispo y de hecho siguió con su cátedra y con sus escritos. A El tampoco se le juzgó por su teoría científica, una prueba de esto es que Él no fue el primero en decir esa teoría, sino Copérnico.

Todavía hoy en día le llamamos sistema copernicano en honor a su nombre, y a Copérnico, que por cierto era canónigo, nunca se le hizo nada. Lo que pasó es que Galileo quiso basar su postura en pasajes de la Biblia, actitud que no siguió Copérnico. Esto fue lo que se rechazó, pues era una interpretación personal no acorde con su tiempo ni con la Iglesia. Por esto y no por motivos científicos, la inquisicion le puso de penitencia rezar los salmos penitenciales. ¿No cree usted que esto es muy diferente a la hoguera como lo inventaron algunos tiempo después?

3.- Los protestantes, musulmanes y otras religiones también tuvieron sus "inquisiciones".

Seguramente que esto no lo había escuchado ¿verdad? Me pregunto porqué esto no se oye decir, si en los libros de historia se habla de ello. Claro que todo mundo tenía su especie de inquisicion.

Por ejemplo William Cobbet, que fue un escritor protestante, en su libro "Historia de la reforma protestante" afirma que Isabel de Inglaterra (protestante) hizo y causó más muertes de católicos en un año que la inquisicion española en toda su historia.

La razón por la cual Todos, hasta el mismo Calvino (reformador protestante), hacían esto, es porque ellos creían en un principio social que en aquel tiempo existía: "cuyus regio ipsius religio"= del que es la región es la religión. Así que si el príncipe, el rey o el gobernante era católico el pueblo mayormente sería de esa fe, si era luterano de igual manera, si era calvinista o musulmán sería el pueblo de esa fe. Estar contra la religión era estar contra el rey.

Basta leer cómo Calvino tomó igualmente de radical esta postura contra los católicos. No existía, como hoy en día, en la sociedad la llamada: "libertad religiosa" en el mismo nivel. Todos caminaron por el mismo error si usted lo quiere ver de esta manera, pero no solamente la Iglesia Católica sino todos así lo pensaban.

Además, juzgar a la inquisicion con criterios actuales es un verdadero anacronismo. Es decir «fuera de tiempo». Es como si hoy se acusara a los aztecas de dañar el ecosistema y violar las leyes ecológicas.

4.- El castigo lo daba el poder civil, no la Iglesia.

Otro cuento o invento muy extendido y todavía saliendo en películas y novelas es presentar al sacerdote imponiendo el castigo. Eso es más falso que una moneda de tres dólares. El castigo lo imponía el llamado "brazo secular" o poder civil. La Iglesia lo que hacía eran los 'autos de fe' donde se declaraba si era culpable o no a la persona en cuestión. El poder civil era quien después aplicaba el castigo.

A propósito de esto, estaba yo participando en un programa de radio cuando una hermana católica llamó y dijo que eso que yo había mencionado no era cierto, que era la Iglesia la que daba el castigo.

Cuando le pregunté que cómo ella sabía eso, tranquilamente contestó que lo acababa de ver un día antes por televisión al estar viendo la telenovela... por eso estamos como estamos. Pobre católico que su fuente de formación son la novelas. Si por eso se llaman no-velas o sea que no las vea. En fin, expliquemos un poco más.

5.- La hoguera no era el castigo común, sino el extraordinario.

Cuánta novela y protestantes hay hablando de la hoguera como si cada día se quemara a una persona en la inquisición. Yo creo que si queremos formarnos bien en serio hay que ver menos novelas y leer más libros de historia. Los castigos impuestos por la inquisición eran muchas veces cosas sencillas: rezar algunas oraciones, hacer alguna penitencia, cargar con algún símbolo de su arrepentimiento, etc.

Incluso muchas veces bastaba el arrepentimiento para que no se le castigara nada. Por eso es que a Galileo simplemente se le impuso rezar los 7 salmos penitenciales. No fue a la hoguera como por ignorancia muchos lo afirman.

Más aún, lo que muchas veces se quemaba no era a la persona, sino a la 'efigie', es decir a un muñeco que representaba a la persona. Todavía en los archivos de la nación de México, por poner un ejemplo, viene cuántas veces en un año se hacía esto: Cuántas en efigie y cuántas en la persona.

En este país en cerca de trescientos años fueron 57, los demás en efigie. Claro que estuvo mal, pero de ahí a la exageración de que fueron miles hay mucha diferencia. Ah, y también hay que mencionar que nunca se juzgó o condenó a ningún indígena pues estos eran protegidos por las leyes de los reyes católicos.

6.- La inquisicion no era solamente para los protestantes, musulmanes, judíos y las brujas. También era para los catolicos.

De dónde habrán sacado algunos protestantes la barbaridad de que sólo era para ellos, porque de la historia no se puede sacar.

Basta decir que dos de los que hoy consideramos grandes santos y místicos católicos en la espiritualidad también fueron llamados a la inquisición y no les pasó nada. Nada. Me refiero a Santa Teresa de Ávila y a San Juan de la Cruz.

En el caso de los judíos y musulmanes ni siquiera se les llamaba o investigaba por ser de esa religión. Era más bien a los judíos que se hacían pasar por convertidos-católicos llamados 'judaizantes', y a los musulmanes que falsamente se habían convertido al catolicismo llamados 'moriscos' a quienes se les hacía una investigación.

A nadie se le obligaba a ser católico. Fue al contrario, pues en países donde eran mayoría protestante si hubo una tremenda persecución hacia el catolicismo. Le recomiendo ver en cualquier enciclopedia cómo Calvino aplicaba las leyes e incluso con sus mismos correligionarios.

De hecho, los primeros fundadores de Estados Unidos, llamados comúnmente "puritanos", eran protestantes huyendo de las persecuciones de intolerancia de otros protestantes.

Esto es callado e ignorado por todos los protestantes por eso es importante mencionarlo para recordar un poco la memoria historica a quienes desean manipularla.

7.- La tolerancia religiosa de parte de los católicos en los Estados unidos.

Para terminar, mencionemos que Maryland, la única de las trece colonias de mayoría católica, en el mismo tiempo de la inquisición, en el año 1649, fue de las primeras en proclamar la ley por la "la tolerancia religiosa".

Espero haber respondido a tus inquietudes y ánimo.


lunes, 21 de mayo de 2007

la Matanza de los CÁTAROS

siglo XIII es otro ejemplo de manipulación ideológica»

Vittorio MESSORI

Hace tiempo que vengo diciendo que los católicos, reducidos ya a una minoría (al menos en el plano cultural), deberían seguir el ejemplo de otra minoría, la judía, y crear también ellos una «Liga Anticalumnia», que intervenga en los medios para restablecer las verdades históricas deformadas, sin pretender, por otra parte, ninguna censura ni privilegio, sino sólo la posibilidad de rectificaciones basadas en datos exactos y documentos auténticos.
Tomemos, por ejemplo, el asunto de los cátaros (también llamados albigenses) hoy tan de moda porque gozan de protagonismo en el «El Código da Vinci» y similares y a los que les gustaría revalorizarse, olvidando que eran seguidores de una oscura, feroz y sanguinaria secta de origen asiático.
Paul Sabatier -historiador de la Edad Media e insospechado pastor calvinista- ha escrito: «El papado no ha estado siempre de parte de la reacción y del oscurantismo: cuando desbarató a los cátaros, su victoria fue la de la civilización y la razón». Y otro protestante, radicalmente anticatólico y célebre estudioso de la Inquisición, el americano Henry C. Lea: «Una victoria de los cátaros habría llevado a Europa a los tiempos salvajes primitivos». De la campaña católica contra aquellos sectarios (apoyados por los nobles del Midi -el Mediodía francés- no por motivos religiosos, sino porque querían meter mano a las tierras de la Iglesia), son recordados sobre todo el asedio y la toma de Béziers, en julio de 1209. Veo ahora en «Il Messaggero» que un divulgador de la Historia como Roberto Gervaso no duda en dar por buena la réplica de Dom Arnaldo Amalrico, abad de Citeaux y «asistente espiritual» de los cruzados, a los barones que le preguntaban qué tenían que hacer con la ciudad conquistada. La respuesta se ha hecho famosa por sus innumerables repetidores: «¡Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos!». A la cual siguió una masacre que, según Gervaso -seguidor, también aquí, de la vulgata corriente-, alcanzó los 40.000 muertos. El divulgador se halla, por tanto, en sorprendente compañía: hasta un verdadero especialista en el Medioevo como Umberto Eco, en su novela «El Nombre de la Rosa» acredita la frase terrible del abad y el desmesurado número de víctimas. Pues bien: se da la casualidad de que poseemos muchas crónicas contemporáneas de la caída de Béziers, pero en ninguna de ellas hay noticia de aquel «matadlos a todos». La realidad es que más de sesenta años después, un monje, Cesáreo de Heisterbach, que vivía en una abadía del Norte de Alemania de la que nunca se había movido, escribió un pastiche fantasioso conocido como «Dialogus Miracolorum». Entre los «milagros» pensó inventar también éste: mientras los cruzados hacían estragos en Béziers (que fray Cesáreo ni siquiera sabía dónde estaba) Dios había «reconocido a los suyos», permitiendo a aquellos que no eran cátaros huir de la matanza.
Es decir, la frase atribuida a don Arnaldo tiene la misma credibilidad que el «Eppur si muove!» que se supone que fue pronunciado por Galileo Galilei ante sus jueces, y que sin embargo fue inventado en Londres en 1757, casi un siglo y medio después, por uno de los padres del periodismo, Giuseppe Baretti. En realidad, en Béziers, en aquel año de 1209, los católicos deseaban tan poco una matanza que enviaron embajadores a los asediados para que se rindiesen, salvando su vida y sus bienes. Por lo demás, tras un largo periodo de tolerancia, el Papa Inocencio III se había decidido a la guerra sólo cuando los cátaros, el año anterior, asesinaron a su enviado que proponía un acuerdo y una paz. Habían fallado también las tentativas pacíficas de grandes santos como Bernardo y Domingo. También en Béziers, los cátaros replicaron con la violencia de su fanatismo a la oferta de diálogo y negociación: intentaron, de hecho, un ataque sorpresa pero, para su desventura, los primeros con los que se encontraron eran los Ribauds, cuyo nombre ha asumido el significado inquietante que conocemos (en italiano, «delincuente, mercenario»). Eran, de hecho, compañías de mercenarios y aventureros de pésima fama. Esta mesnada de irregulares, no sólo rechazó a los asaltantes, sino que los persiguió hasta el interior de la ciudad. Cuando los comandantes católicos acudieron con las tropas regulares, la masacre ya había comenzado y no hubo modo de frenar aquellos «ribaldos» enfurecidos.
¿Veinte, quizá cuarenta mil muertos? Hubo una matanza, impensable para la mentalidad de entonces y explicable con la exasperación provocada por la crueldad de los cátaros, que no sólo en Béziers, sino desde hacía años perseguían a los católicos. Sólo un cuenta cuentos tipo Dan Brown puede hablar con ignorancia de una «mansedumbre albigense». El episodio principal tuvo lugar en la iglesia de la Magdalena, en la cual no cabían, abigarradas, más de mil personas. ¿Béziers despoblada y derrocada? No lo parece, dado que la ciudad se organizó poco después para ulteriores resistencias y fue necesario un nuevo asedio. En resumen: un episodio entre tantos otros de manipulación ideológica.
Una Liga Anticalumnia no sólo sería deseable y necesaria para los católicos, sino para dar lugar a un juicio ecuánime y realista sobre el pasado de una Europa forjada durante tantos siglos también por la Iglesia.
Escritor y periodista

Forum libertas